Se nos ha muerto Javier, con quien tanto hemos compartido.

31 de March del 2017

El 23 de marzo tuvimos que afrontar la terrible noticia: Javier Montejo había fallecido. ¡Qué pena, que gran pena! Nos tocaba despedirnos de Javier, gran profesional, aún mejor compañero y sobre todo amigo.

Parecía imposible Javier, sabíamos de tu enfermedad pero manteníamos la ilusión de que un luchador como tú iba a ganar la batalla a tu grave enfermedad. No fue así y ¡nos pesa tanto!

De inmediato el álbum de las fotos compartidas y el álbum de la memoria se pusieron en marcha. Te recordamos en 1980, iniciando con nosotros tu formación sistémica en aquellos viajes a Madrid desde Asturias donde tú y tus compañeros aprovechabais los trayectos para hablar de Salud Mental, de su reforma, de la formación…

Tan joven y ya entonces tan comprometido con la Salud Mental: en Madrid, luego en Jaén y más tarde en Asturias, siempre Asturias desde entonces,  donde luchaste por una Salud Mental más humana, primero desde la clínica, más tarde desde la Gestión, asumiendo la Dirección del Hospital Psiquiátrico y más tarde la Gerencia de los Servicios de Salud Mental, y de nuevo en la clínica.

Siempre estabas ahí en los momentos importantes: tantos encuentros en Seminarios, conversaciones sobre las dificultades de la Reforma, el diálogo se interrumpía pero se retomaba al cabo de un tiempo: Oviedo, Madrid, Ribadesella… Recuerdo tu gesto vivo cuando hablabas de estos temas, tu mirada aguda, a veces tu gesto contenido ante las dificultades. También recuerdo a Juana, acompañándonos en algunas de estas conversaciones, añadiendo un humor distendido a tanto debate apasionado.

Algunas de estas imágenes siguen especialmente vivas: tu emoción en las palabras que pronunciaste en el acto homenaje a Carmen Rojero tras su muerte. “La Cadellada”, lugar de tanta evocación para muchos de nosotros, fue espacio de encuentro para este acto, recuerdo tus palabras como ejemplo de alguien que no sólo siente lo que dice sino también que es incapaz de callar lo que siente.

También aquí en Madrid estuviste siempre, con una disponibilidad generosa cada vez que te necesitábamos, en 1995 en la selección de plazas de Jefatura de Distrito en un momento en que intentábamos consolidar un modelo comunitario, o firmando la declaración de Atocha, o formando parte del grupo que iba a presentarla en el Congreso de Diputados. Compromiso, siempre compromiso.

Has estado en nuestra Asociación, Aesfashu, desde el inicio, en la Junta directiva largos años, en el 30 Aniversario de la Primera Formación de Psicoterapeutas de Familia. Y te has ido cuando queda aún tanto por hacer… ¡Cuánto te vamos a echar de menos! En nuestras reuniones vas a seguir siempre presente, no lo dudes, porque “tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero”

TERESA SUÁREZ